Jueves, 15 de enero de 2026

«Diabetes Tipo 5: La Misteriosa Forma de la Enfermedad Ligada a la Desnutrición que Está Desconcertando a los Médicos»

En el vasto universo de la medicina, pocas enfermedades son tan conocidas como la diabetes. Durante décadas, la hemos clasificado en dos categorías principales: el tipo 1, una condición autoinmune que destruye las células productoras de insulina, y el tipo 2, caracterizada por la resistencia a esta hormona y fuertemente asociada al sobrepeso. Sin embargo, en los pasillos de hospitales de Asia y África, y cada vez más en comunidades vulnerables de todo el mundo, los médicos se han encontrado por años con un paciente que no encaja en ningún molde: joven, extremadamente delgado y con un azúcar en sangre imposible de controlar.

Hoy, la ciencia finalmente le ha dado un nombre a este enigma: Diabetes Tipo 5, también conocida como diabetes relacionada con la malnutrición. Su reconocimiento oficial por parte de la Federación Internacional de Diabetes (FID) en 2025 no es solo un ajuste en los libros de texto; es una revolución que nos obliga a repensar nuestra comprensión del metabolismo y a enfrentar una crisis de salud silenciosa que se gesta en la pobreza y la escasez.

El Páncreas que se «Rinde»: ¿Cómo Nace la Diabetes Tipo 5?

A diferencia de la diabetes tipo 2, donde el cuerpo se vuelve resistente a la insulina por un exceso de grasa y azúcar, la Diabetes Tipo 5 nace de la carencia extrema. El mecanismo es tan trágico como fascinante. La desnutrición crónica durante la infancia y la adolescencia —un periodo crítico para el desarrollo de los órganos— priva al páncreas de los «ladrillos» esenciales para construirse y funcionar correctamente.

La falta de proteínas, zinc, hierro y otros micronutrientes vitales provoca un doble golpe:

  1. Atrofia Pancreática: El páncreas simplemente no se desarrolla a su máximo potencial. El número de islotes de Langerhans, donde residen las células beta productoras de insulina, es significativamente menor.
  2. Agotamiento de las Células Beta: Las pocas células beta que existen son sometidas a un estrés extremo. No son atacadas por el sistema inmune (como en el tipo 1), sino que se «agotan» y mueren prematuramente al no tener los recursos para mantener una producción de insulina adecuada.

El doctor Chittaranjan Yajnik, el investigador indio que describió por primera vez el fenotipo «thin-fat» (delgado por fuera, pero con grasa visceral interna y metabólicamente enfermo), es uno de los pioneros en este campo. «Hemos visto durante décadas a estos pacientes. Su páncreas no está siendo atacado, simplemente se está rindiendo por falta de combustible y mantenimiento a largo plazo», explica en sus estudios. El resultado es un individuo con una capacidad de secretar insulina casi nula, similar a un paciente con tipo 1, pero sin un solo marcador autoinmune en su sangre.

La Pesadilla del Diagnóstico Erróneo

Aquí es donde la situación se vuelve crítica. Cuando un paciente con Diabetes Tipo 5 llega a una clínica, su bajo peso y alta glucosa a menudo llevan a un diagnóstico erróneo de Diabetes Tipo 1. Se le prescribe un régimen de insulina estándar. Sin embargo, su cuerpo, que no está acostumbrado a procesar nutrientes de manera normal, reacciona de forma violenta.

Las consecuencias de tratarlo como un paciente tipo 1 o 2 son severas:

  • Hipoglucemias Mortales: A pesar de la falta de producción de insulina, estos pacientes son extremadamente sensibles a la insulina inyectada. Dosis que serían normales para otro paciente pueden provocar caídas de azúcar en sangre (hipoglucemias) tan graves que pueden causar convulsiones, coma o la muerte.
  • Control Glucémico Imposible: El paciente vive en una montaña rusa metabólica, alternando entre niveles de azúcar peligrosamente altos y bajos, lo que acelera el daño a los órganos.
  • Complicaciones Aceleradas: Al no recibir un tratamiento y un plan nutricional adecuado para su condición, desarrollan complicaciones devastadoras (ceguera, insuficiencia renal, amputaciones) a una edad mucho más temprana que otros tipos de diabéticos.

El reconocimiento formal de la Diabetes Tipo 5 busca poner fin a esta pesadilla. Ahora, los protocolos diagnósticos están cambiando para incluir criterios como un Índice de Masa Corporal (IMC) inferior a 19, antecedentes de desnutrición y la ausencia de autoanticuerpos como señales de alerta clave.

El Futuro: Nutrición como Medicina y la Esperanza en la Regeneración

El tratamiento de la Diabetes Tipo 5 no se centra solo en la insulina, sino en una estrategia dual: controlar el azúcar y reconstruir la nutrición. Los planes de tratamiento emergentes incluyen:

  • Micro-dosis de Insulina: Utilizar dosis mucho más bajas y ajustadas de insulina para evitar las hipoglucemias.
  • Terapia Nutricional Intensiva: Un plan de alimentación rico en proteínas de alta calidad y suplementos de micronutrientes específicos para intentar recuperar, en la medida de lo posible, la salud del páncreas y la masa muscular del paciente.
  • Investigación en Regeneración: La nueva frontera es investigar si las terapias nutricionales, combinadas con fármacos que promueven el crecimiento celular, podrían ayudar a regenerar algunas de las células beta perdidas, una esperanza que hasta hace poco era impensable.

La historia de la Diabetes Tipo 5 es mucho más que una reclasificación médica. Es un espejo que refleja las profundas desigualdades del mundo y nos demuestra que las cicatrices del hambre infantil pueden manifestarse décadas después de formas complejas y mortales. Es el nuevo rostro de la diabetes, uno que nos obliga a mirar más allá de nuestros hábitos y a entender que la salud global comienza con el plato de comida de un niño.