Ciudad de México, 24 de septiembre de 2025 – El territorio mexicano se ha convertido hoy en el escenario de una demostración implacable del poder de la naturaleza. Mientras millones de personas iniciaban su jornada, una combinación de fenómenos de alto impacto ha puesto en estado de Alerta Roja a varias regiones del país. La entrada violenta del Frente Frío Número 4, catalogado por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) como «particularmente intenso», ha desatado un cóctel climático extremo que incluye lluvias torrenciales, granizadas severas y la aterradora formación de torbellinos y tornados. Por si fuera poco, la tierra también rugió, con un sismo que sacudió la costa de Guerrero, completando un panorama de caos e incertidumbre.

El Epicentro de la Furia: El Norte Grita Auxilio
Desde las primeras horas del día, los estados de Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas se transformaron en el epicentro de esta tormenta perfecta. Los reportes que emergen de estas zonas son dignos de una película de desastres. En municipios de Coahuila y Nuevo León, los cielos se oscurecieron y vientos huracanados, con ráfagas que superaron los 80 km/h, arrancaron techos de lámina, derribaron árboles y colapsaron anuncios espectaculares.
La furia del viento vino acompañada de un bombardeo de hielo. «Nunca habíamos visto algo así», relata un agricultor de la región de Anáhuac, Nuevo León, a través de un video que ya es viral en redes sociales. «El granizo era del tamaño de pelotas de golf, destruyó toda la cosecha y abolló los vehículos como si fueran de papel». Las imágenes que circulan muestran paisajes teñidos de blanco, no por nieve, sino por una gruesa capa de granizo que ha devastado hectáreas de cultivo y dejado daños materiales millonarios.
El clímax de la emergencia llegó con la confirmación por parte de Protección Civil de la formación de múltiples torbellinos y al menos un tornado categoría F1 en una zona rural de Tamaulipas. Afortunadamente, no se reportan víctimas mortales directas por este fenómeno, pero sí una estela de destrucción y el pánico generalizado entre los habitantes que vieron cómo el embudo de viento se aproximaba a sus comunidades.

Una Amenaza que se Expande: El Resto del País en Vilo
Expertos del SMN, dependencia de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), advierten que lo peor podría no haber pasado. La inmensa masa de aire polar ártico que impulsa al Frente Frío No. 4 continúa su avance hacia el sureste, interactuando con la alta humedad proveniente del Golfo de México y el Océano Pacífico.
«Este choque de masas de aire de diferentes temperaturas es lo que genera esta inestabilidad tan violenta», explicó en una conferencia de prensa de emergencia el Dr. Armando Villegas, meteorólogo de la UNAM. «Esperamos que en las próximas 24 a 48 horas, esta línea de tormentas se extienda y provoque lluvias de muy fuertes a intensas en estados del centro como San Luis Potosí, Zacatecas, Querétaro, e incluso afectaciones en el Valle de México, donde no se descarta actividad eléctrica y caída de granizo».
Esta situación enciende las alarmas por el riesgo de inundaciones súbitas en zonas urbanas y deslaves en regiones montañosas, por lo que las autoridades de Protección Civil han emitido un exhorto a nivel nacional para extremar precauciones.

la Tierra Tiembla: Sismo en Guerrero Añade Tensión
Como si la atmósfera no fuera suficiente advertencia, la tierra también recordó su poder latente. Durante la madrugada, a las 03:47 horas, el Servicio Sismológico Nacional (SSN) registró un sismo de magnitud 4.0, con epicentro a 18 kilómetros al sureste de Tecpan, Guerrero.
Aunque el temblor fue de intensidad moderada y no ameritó la activación de la alerta sísmica en la Ciudad de México, sí fue percibido en las localidades cercanas a la costa, generando escenas de pánico. «Fue rápido, pero se sintió un jalón muy fuerte. En medio de la tormenta que ya se anunciaba, uno no sabe ni para dónde correr», comentó un residente de Acapulco.
Este evento telúrico, aunque sin relación directa con el fenómeno meteorológico, ha contribuido a una sensación de vulnerabilidad generalizada. Un día en el que el cielo y la tierra parecen haberse coordinado para recordarle a México su fragilidad ante la fuerza indomable de la naturaleza. Las autoridades federales y estatales se encuentran en sesión permanente, evaluando los daños y coordinando los operativos de ayuda para las zonas más afectadas en lo que ya se considera una de las jornadas más desafiantes del año.









