Jueves, 15 de enero de 2026

«Expulsión Israel FIFA: 5 Claves de la Crisis que Sacude al Mundial 2026»

Expulsión Israel FIFA: La Votación de UEFA que Amenaza el Mundial 2026

El mundo del fútbol contiene la respiración. La posible expulsión de Israel de la FIFA y la UEFA ha dejado de ser una amenaza lejana para convertirse en una crisis inminente que podría redefinir el mapa geopolítico del deporte.
Una votación de emergencia en el Comité Ejecutivo de la UEFA está a punto de activarse, una decisión que podría generar un veto total, descalificar a la selección israelí del Mundial de 2026 y desatar un conflicto diplomático a escala global.

La expulsión de Israel de la FIFA y, por extensión, de todas las competiciones europeas, es el tema que incendia los pasillos del poder en Nyon y Zúrich. Lo que comenzó como una presión diplomática por parte de la Asociación de Fútbol de Palestina (PFA) se ha transformado en un movimiento con un impulso imparable dentro de la UEFA. Fuentes internas de máxima fiabilidad confirman que una mayoría «clara y creciente» de los miembros del comité ejecutivo está a favor de suspender de inmediato a la Federación de Fútbol de Israel, una medida drástica que podría votarse la próxima semana.

Si el «sí» se impone, las consecuencias serían fulminantes: clubes como el Maccabi Tel Aviv quedarían fuera de la Europa League y, más importante aún, la selección nacional sería descalificada de la fase de clasificación para la Copa del Mundo de 2026, donde actualmente compite.

Los Argumentos para la Expulsión de Israel de la FIFA

Esta ofensiva no se basa en caprichos políticos, sino en presuntas violaciones directas a los estatutos de la FIFA. La PFA, liderada por Jibril Rajoub, ha estructurado su caso en dos pilares fundamentales:

  1. Violación de Estatutos Territoriales: Se acusa a Israel de incluir en sus competiciones a equipos de asentamientos en Cisjordania, territorio considerado ocupado. Esto contraviene el estatuto de la FIFA que prohíbe a una federación organizar partidos en el territorio de otra sin su permiso explícito.
  2. Incumplimiento de Neutralidad y Derechos Humanos: Se denuncia la inacción de la federación israelí ante la destrucción de infraestructura deportiva en Gaza y la muerte de cientos de deportistas palestinos.

El espejo en el que todos se miran es ineludible: Rusia. En 2022, la FIFA y la UEFA actuaron con una velocidad y contundencia sin precedentes para suspender a Rusia tras la invasión de Ucrania. <Recomendación: aquí puedes añadir un enlace interno a otra noticia tuya sobre el caso de Rusia>. Esa decisión sentó un precedente que ahora deja a los organismos con muy poco margen de maniobra para justificar una inacción en este caso.

Un Choque de Trenes: UEFA vs. Estados Unidos

La crisis ha escalado a nivel diplomático. Estados Unidos, principal anfitrión del Mundial de 2026, ya ha movido ficha, declarando oficialmente su total oposición a cualquier intento de veto. Un portavoz del Departamento de Estado afirmó que «trabajarán activamente para frenar» una prohibición, lo que pone al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en una encrucijada monumental.

Por un lado, tiene la presión de su confederación más poderosa (UEFA) y de una gran parte de la comunidad internacional. Por otro, la amenaza de un conflicto directo con el país organizador de su evento insignia. La indecisión de Infantino ha dejado que la UEFA tome la iniciativa, y una acción unilateral europea podría forzar la mano de la FIFA a nivel global.

La Tensión Baja a la Cancha

Mientras los despachos arden, el descontento ya es visible en los estadios. Las protestas pro-palestinas son cada vez más frecuentes y organizadas en los partidos de equipos israelíes. Además, federaciones como las de Italia y Noruega, próximos rivales de Israel en la clasificación, han expresado su profunda incomodidad, añadiendo una capa de presión deportiva a la crisis.

La próxima semana será decisiva. El fútbol se enfrenta a una de esas decisiones que marcan un antes y un después, una que probará si los valores de unidad y respeto de sus estatutos son universales o si, por el contrario, responden a intereses políticos. El cisma es real, y la bomba de tiempo está a punto de estallar.