“3I/ATLAS en camino: el visitante interestelar que pasó por Marte y ahora roza el Sol — ¿Qué significa para la Tierra?”
Un nuevo protagonista irrumpe en nuestra crónica cósmica: 3I/ATLAS, el tercer objeto interestelar jamás observado atravesando el Sistema Solar. Tras su detección en julio, este viajero hiperbólico sigue una trayectoria que no lo ata al Sol y que confirma su procedencia extrasolar. En días recientes tuvo su mejor encuadre desde Marte, con orbitadores de NASA y ESA apuntando sus instrumentos para exprimir cada fotón, y en octubre roza su perihelio. No hay riesgo para la Tierra, pero sí una oportunidad científica única para “oler” materiales forjados alrededor de otra estrella.

¿Qué es 3I/ATLAS y por qué importa?
- “3I” indica que es el tercer objeto interestelar catalogado (tras 1I/‘Oumuamua y 2I/Borisov).
- ATLAS es el sistema de alerta de impactos (Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System), cuyos telescopios —incluido el de Río Hurtado, Chile— captaron el objeto el 1 de julio de 2025.
- Su órbita hiperbólica prueba que viene de fuera y que volverá a salir del Sistema Solar tras su visita.
La NASA y grandes observatorios han publicado imágenes y análisis iniciales: 3I/ATLAS se comporta como un cometa activo, con coma y cola, y no representa peligro para nuestro planeta.
La semana clave: del encuentro con Marte al perihelio
- Paso por Marte: la pasada cercana fue de unos 29 millones de km (~18 millones de millas), una distancia perfecta para observación remota. Orbitadores como Mars Reconnaissance Orbiter y Mars Express quedaron atentos al fenómeno.
- Perihelio en octubre: el objeto alcanza su punto más cercano al Sol a finales de mes; después se perderá temporalmente en el resplandor solar y reaparecerá a inicios de diciembre por el otro lado del Sol.
- Paso por la Tierra: su cruce más próximo a nuestro planeta será a gran distancia (del orden de cientos de millones de kilómetros); no hay riesgo de impacto ni efectos gravitacionales relevantes
¿De qué tamaño es y de qué está hecho?
Las estimaciones siguen en curso: a partir de fotometría y modelos térmicos, los rangos colocan al núcleo desde centenas de metros hasta varios kilómetros. El calentamiento solar está provocando desgasificación y emisión de polvo, lo que ofrece pistas sobre hielos y compuestos orgánicos formados en otro sistema estelar. Telescopios como Hubble y Gemini North ya han registrado detalles de su coma y variaciones de brillo.

Mitos y realidades
- ¿Es una nave? No hay evidencia que lo sostenga. Sus propiedades encajan con un cometa activo y una órbita hiperbólica natural.
- ¿Se verá a simple vista? No: sin óptica adecuada será esquivo, y el brillo solar en perihelio complica aún más su observación.
- ¿Representa peligro para la Tierra? No; su paso es lejano y la comunidad científica ha sido explícita al respecto.









