Las autoridades sanitarias de México confirmaron la detección de un nuevo caso del gusano barrenador en el estado de Nuevo León, lo que ha encendido las alarmas en la frontera norte del país. Este parásito, conocido por causar graves infecciones en el ganado e incluso en humanos, representa una amenaza seria para la salud animal y para el comercio agropecuario entre México y Estados Unidos.
El hallazgo se realizó durante una inspección rutinaria en una zona ganadera de Nuevo León, donde se encontró un bovino procedente del sur del país que presentaba signos de infestación. Tras un análisis, se confirmó la presencia de larvas del gusano barrenador, aunque la mayoría ya se encontraba muerta o en proceso de morir gracias al uso preventivo de tratamientos antiparasitarios como la ivermectina.


La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) activó de inmediato un protocolo de emergencia sanitaria para evitar la propagación del parásito. Las nuevas medidas incluyen la obligatoriedad de aplicar tratamientos antiparasitarios 72 horas antes de cualquier traslado de ganado hacia la frontera, así como inspecciones más estrictas en los puntos de control zoosanitario.
El gusano barrenador, conocido científicamente como Cochliomyia hominivorax, es una plaga extremadamente dañina. Sus larvas se alimentan del tejido vivo de los animales, causando heridas profundas y, en casos graves, la muerte. México había logrado erradicar oficialmente este parásito en 1991 gracias a un programa binacional con Estados Unidos y Centroamérica, pero los nuevos casos han reactivado la preocupación por un posible rebrote.
Expertos señalan que el cambio climático, el incremento del movimiento de ganado entre estados y el debilitamiento de los programas de control han favorecido el resurgimiento del gusano barrenador. De confirmarse una expansión, podría tener un impacto económico millonario para el sector ganadero mexicano, ya que afectaría las exportaciones y los acuerdos sanitarios internacionales.

Por ahora, las autoridades aseguran que el brote está contenido y bajo observación, pero recomiendan a los productores reforzar la vigilancia en sus animales, evitar traslados innecesarios y notificar de inmediato cualquier síntoma sospechoso.
La noticia ha causado inquietud en las zonas rurales del norte del país, donde el ganado representa la principal fuente de sustento económico. El gobierno insiste en que la detección temprana permitirá mantener bajo control la situación y proteger la sanidad animal nacional.











