Jueves, 15 de enero de 2026

El Código del Silencio en Neza: 4 asesinados dentro de una camioneta y la hipótesis que cambia todo

Ni sicarios en fuga ni ráfagas en plena calle: una pelea dentro de la minivan explicaría por qué nadie “vio” nada en Loma Bonita.

Sumario ejecutivo

  • Cuatro víctimas —tres mujeres y un hombre— aparecieron sin vida dentro de una Honda Odyssey gris estacionada sobre Agustín de Iturbide, cerca de Av. Texcoco, a las 3:20 a.m. del 13 de octubre. infobae+2tribuna.com.mx+2
  • Vecinos reportaron detonaciones y luego el hallazgo del vehículo con impactos de bala; el móvil no está oficialmente confirmado. infobae
  • Un sospechoso apodado “El Chiapaneco” fue detenido; la hipótesis inicial apunta a una pelea dentro de la camioneta que terminó a balazos

La madrugada era un cristal empañado: nadie vio, nadie oyó… hasta que los estampidos se colaron por las rendijas. Minutos después, sobre Agustín de Iturbide, en Loma Bonita, una minivan gris descansaba inmóvil. Dentro, cuatro cuerpos. Afuera, un barrio que dice no haber visto nada. ¿Cómo se arma un crimen así sin testigos? ¿Qué código del silencio opera cuando la violencia llega tan cerca?

La escena que (casi) no habló

Cuando los primeros patrulleros arribaron —alertados por llamadas que refirieron “detonaciones”— encontraron una Honda Odyssey gris con impactos de arma de fuego y tres mujeres y un hombre sin vida en su interior. La ubicación exacta: Agustín de Iturbide, entre 16 de Septiembre y Texcoco, en Loma Bonita, 03:20 a.m., una hora en la que la calle pertenece al miedo.

La primera gran pista: la pelea interna

Apenas horas después del hallazgo, surgió una línea que hoy concentra reflectores: Pablo Felipe “N”, alias “El Chiapaneco”, habría accionado un arma tras forcejear con el conductor mientras viajaban en la camioneta con otras tres mujeres. Es la pieza que transforma la lectura del caso: de ataque externo a violencia detonada dentro del vehículo. La detención del sospechoso quedó confirmada por autoridades estatales.

Claves de esta versión: pasajero–copiloto, forcejeo, detonaciones dentro del habitáculo, huida posterior. Si se valida pericialmente (trayectorias de bala, residuos de disparo, patrones de sangre), explicaría por qué nadie “vio” tiradores desde afuera.

¿Entonces por qué “nadie vio nada”?

Tres factores explican el silencio aparente:

  1. Hora crítica (3:00–4:00 a.m.): ventanas cerradas, ruido ambiente bajo y calles semivacías reducen testigos visuales; las llamadas suelen describir ruidos más que rostros. El reporte de detonaciones —no descripciones de sicarios— es consistente con ello. infobae
  2. Interior de vehículo: si los disparos ocurrieron adentro, los vecinos sólo perciben estampidos y un automóvil detenido; no hay tiradores a plena vista. Telediario México
  3. Zona y dinámica barrial: tras balaceras nocturnas, cerrar cortinas y no mirar es un reflejo de autoprotección en colonias con antecedentes de violencia, lo que refuerza el código del silencio (no es complicidad, es supervivencia).

Lo que dicen (y lo que aún no)

  • Confirmado: número de víctimas; tipo y color del vehículo; punto geográfico; llamadas por detonaciones; detención de un sospechoso vinculado al hecho. TV Azteca+5tribuna.com.mx+5EL GRÁFICO+5
  • En investigación: móvil (riña, crimen pasional, consumo/venta de alcohol o drogas, venganza). Hasta ahora, no hay versión oficial cerrada sobre el motivo. (Inferencia basada en comunicados y coberturas sin móvil confirmado). infobae+1
  • Clave pericial pendiente de difusión pública: balística interna (ángulos, distancias de disparo), toxicológico de víctimas, huellas/ADN en el arma, y análisis de cámaras. Estas piezas amarrarán o desmontarán la hipótesis del tiroteo interno.

Cronología mínima del caso

  • 03:20 a.m., 13/oct: Vecinos reportan disparos en Agustín de Iturbide. Policía localiza la Odyssey con cuatro víctimas en su interior. infobae
  • 13/oct (día): La noticia detona operativo y primeros peritajes en Loma Bonita. tribuna.com.mx+1
  • 13–14/oct: Tras diligencias, se asegura a “El Chiapaneco”; líneas de investigación apuntan a riña dentro del vehículo.

¿Qué falta por responder?

  1. ¿De quién era el arma? Si pertenecía al copiloto o al conductor cambia la narrativa del forcejeo. (Peritajes de registros y huellas). Telediario México
  2. ¿Por qué estaban allí a esa hora? Algunas notas refieren que bebían dentro de la camioneta; si se confirma, el toxicológico será importante para entender la escalada de la riña. EL GRÁFICO
  3. ¿Hubo terceros? Aun si los tiros fueron internos, la llegada de otro vehículo o personas podría haber precipitado la confrontación. (Cámaras de la zona y telefonía).

Violencia nocturna y la “ventana ciega”

En incidentes de alta madrugada, la ecuación “ruido sin rostro” se repite: llamadas por disparos, patrullas, sirenas, un coche detenido y ventanas que no se abren. Este patrón se agudiza cuando el hecho ocurre al interior de un vehículo, donde los tiradores no se exponen. Lo de Neza encaja con esa “ventana ciega”: hubo oídos, pero casi ningún ojo.

Impacto comunitario y ruta para romper el silencio

  • Protección a testigos: Es vital un canal anónimo y seguro para videos vecinales y testimonios.
  • Mapeo de cámaras: Comercio y domicilios en el corredor Iturbide–Texcoco; recuperación y resguardo temprano de respaldos.
  • Transparencia procesal: Informes periódicos mínimos (sin entorpecer indagatorias) para disipar rumorología.

Conclusión

La masacre de la camioneta en Neza no fue invisible: fue internamente opaca. Si la hipótesis del forcejeo con disparos dentro del vehículo se confirma, el código del silencio no es un pacto vecinal, sino la consecuencia de un crimen encapsulado en una minivan a las 3:20 a.m. La verdad —como casi siempre— se revelará en la balística, la telefonía y los ojos electrónicos de la colonia.