Jueves, 15 de enero de 2026

«El Glaciar del Juicio Final en la Antártida se Fractura. Científicos Anuncian que el Aumento del Nivel del Mar Será ‘Inevitable y Rápido»

El planeta recibió hoy la noticia que la comunidad científica global ha temido durante décadas. En un comunicado de prensa urgente emitido por el Instituto Scripps de Oceanografía y la Agencia Espacial Europea (ESA), se confirmó el colapso estructural de una sección crítica del Glaciar Thwaites en la Antártida Occidental. Conocido popularmente como el «Glaciar del Juicio Final» por su papel fundamental en la estabilidad de toda la capa de hielo occidental, la fractura ha iniciado lo que los glaciólogos describen como un «proceso de desintegración irreversible y acelerado».

No se trata de una proyección a futuro. No es una simulación. Es un evento en desarrollo con consecuencias que, según los expertos, comenzarán a sentirse no en siglos, sino en las próximas décadas. El cronómetro para millones de personas que viven en las costas del mundo, incluyendo las de México, acaba de acelerarse dramáticamente.

El Tapón del Mundo ha Cedido

El Glaciar Thwaites, una masa de hielo del tamaño de Florida o del estado de Coahuila, actúa como un tapón natural que retiene a una porción gigantesca de la capa de hielo de la Antártida Occidental. Su colapso total, por sí solo, contiene suficiente hielo para elevar el nivel del mar en todo el mundo en aproximadamente 65 centímetros.

Sin embargo, el verdadero horror radica en su función de «dique». Sin Thwaites, glaciares vecinos, que en conjunto contienen hielo suficiente para elevar los océanos más de 3 metros, comenzarán a deslizarse hacia el mar sin contención.

La Dra. Erin Pettit, una de las principales investigadoras del International Thwaites Glacier Collaboration, fue contundente en sus declaraciones: «Lo que estamos viendo no es un derretimiento, es un desmembramiento mecánico. La plataforma de hielo flotante que estabilizaba el glaciar desde el frente se ha hecho añicos. Hemos pasado un punto de inflexión. La pregunta ya no es ‘si’ el glaciar colapsará por completo, sino ‘a qué velocidad'».

De Proyección a Amenaza Real: ¿Qué Significa Para México?

Mientras las potencias mundiales calculan el impacto en ciudades como Miami, Nueva York o Ámsterdam, es crucial entender que México se encuentra en una posición de extrema vulnerabilidad. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) ha advertido previamente que un aumento del nivel del mar amenaza directamente a miles de kilómetros de nuestras costas. Con esta nueva noticia, el peligro es inminente.

Un aumento inicial de 65 centímetros, seguido por más en los años subsiguientes, implicaría:

  • Inundaciones Permanentes: Zonas bajas en estados como Tabasco y Campeche podrían quedar permanentemente bajo el agua. Ciudades como Villahermosa, que ya luchan contra inundaciones, enfrentarían una crisis existencial.
  • Destrucción de la Infraestructura Turística: El corazón económico de Quintana Roo, con Cancún, Playa del Carmen y Tulum, vería sus playas, el principal atractivo, erosionarse a un ritmo catastrófico. Hoteles, restaurantes y toda la infraestructura construida en primera línea de playa estarían en riesgo directo de colapso por el embate constante del mar.
  • Salinización de Acuíferos: En la Península de Yucatán, el agua dulce de la que dependen millones de personas y la agricultura proviene de acuíferos subterráneos (cenotes). La subida del mar provocaría la intrusión de agua salada, contaminando estas fuentes vitales y generando una crisis de agua potable.
  • Impacto en Puertos Clave: Puertos vitales para la economía nacional como Veracruz, Manzanillo y Lázaro Cárdenas requerirían inversiones multimillonarias para elevar y proteger sus muelles, rompeolas e infraestructura, afectando el comercio internacional del país.

Un Llamado a la Acción Desesperado

Este evento catastrófico, que ocurre a miles de kilómetros de distancia, es la consecuencia directa de décadas de calentamiento global. Los científicos advierten que, si bien el colapso de Thwaites ya no puede detenerse, la velocidad del desastre global aún depende de las acciones que la humanidad tome hoy.

Reducir las emisiones de carbono de forma drástica y urgente podría ralentizar el derretimiento de los glaciares circundantes, dándole a las naciones costeras un tiempo precioso —quizás décadas en lugar de años— para adaptarse, reubicar poblaciones y construir defensas.

La noticia de hoy no es solo un titular; es una sentencia. El «Juicio Final» climático ha comenzado, y sus primeras víctimas serán las costas del mundo. La pregunta para México y el resto del planeta es si seremos capaces de reaccionar ante una realidad que acaba de golpear nuestra puerta con la fuerza de un océano en ascenso.