Miércoles, 14 de enero de 2026

«Tifón Ragasa: 14 Muertos en Taiwán y el Cierre Histórico de 36 Horas en Hong Kong». Este título es impactante y contiene las palabras clave más relevantes de ambos sucesos.

El Supertifón Ragasa deja un rastro de destrucción. Conoce el trágico saldo de 14 víctimas en Taiwán y cómo paralizó por completo a Hong Kong.»

El Pacífico ha desatado a su bestia más poderosa del año. El supertifón Ragasa, un monstruo meteorológico con vientos que desafían la imaginación, ha escrito en las últimas 72 horas una crónica de destrucción, parálisis y tragedia a su paso por Asia.

Mientras Hong Kong, la inquebrantable jungla de acero, se vio forzada a apagar sus luces y contener la respiración durante 36 horas de asedio, la isla de Taiwán todavía cuenta a sus muertos, con un saldo final que hiela la sangre: 14 personas perdieron la vida a causa de la violencia del tifón.

Esta es la historia de dos territorios golpeados por una misma y monumental fuerza de la naturaleza. Un evento que ha demostrado, una vez más, que ante el poder del planeta, la modernidad y la resiliencia humana son puestas a prueba de la forma más brutal.

El Golpe a Taiwán: La Tragedia en Hualien

Antes de que su nombre resonara en los rascacielos de Hong Kong, Ragasa descargó su furia sobre Taiwán. La isla, acostumbrada a la amenaza de los tifones, se enfrentó a un ciclón de una categoría excepcional. El condado de Hualien, en la costa este, fue el escenario principal de la tragedia.

Las lluvias torrenciales, más parecidas a cascadas que a precipitaciones, provocaron inundaciones catastróficas y deslizamientos de tierra que devoraron todo a su paso. La confirmación oficial de las autoridades taiwanesas ha sido un golpe devastador para la nación: 14 víctimas mortales.

La mayoría de ellas fueron sorprendidas por riadas súbitas y derrumbes que borraron caminos y atraparon a ciudadanos en sus hogares y vehículos. Los equipos de rescate continúan trabajando en zonas remotas, pero la cifra de fallecidos se ha consolidado como el legado más oscuro del paso de Ragasa por la isla.

Hong Kong en Pausa: 36 Horas de una Ciudad Fantasma

Con la estela de muerte dejada en Taiwán como terrible presagio, Hong Kong se preparó para lo peor. Las autoridades no dudaron y emitieron la T10, la señal de alerta máxima por huracán, una medida reservada solo para las amenazas más extremas. La ciudad, un hervidero de actividad las 24 horas del día, se transformó en un espectro de sí misma.

Durante 36 agónicas horas, el centro financiero de Asia quedó completamente paralizado. El Aeropuerto Internacional de Hong Kong, uno de los más transitados del mundo, canceló cientos de vuelos, dejando en tierra a miles de pasajeros. La bolsa de valores suspendió sus operaciones.

Las escuelas cerraron sus puertas, los servicios de transporte público se detuvieron y se instó a millones de residentes a permanecer en sus hogares, lejos de las ventanas.

Las calles, normalmente atestadas de gente y vehículos, quedaron desiertas y a merced de vientos huracanados que superaron los 200 km/h.

Olas gigantescas, captadas en videos que se viralizaron en todo el mundo, se estrellaban contra la costa, inundando paseos marítimos y rompiendo los cristales del lobby de hoteles de lujo. Los icónicos rascacielos de la ciudad se mecían visiblemente, un testimonio silencioso de la increíble fuerza del tifón. Más de 100 personas resultaron heridas por la caída de árboles, andamios y otros escombros.

La Reactivación: Hong Kong Despierta y Evalúa los Daños

Tras el paso del ojo de la tormenta, Hong Kong ha comenzado el arduo proceso de volver a la vida. Este jueves, con la rebaja de la alerta, los equipos de limpieza salieron a las calles para retirar árboles caídos, escombros y reparar los daños en la infraestructura. El transporte público reanuda gradualmente sus servicios y el aeropuerto ya trabaja para reprogramar la inmensa cantidad de vuelos cancelados.

La ciudad ha despertado de la pesadilla, pero la evaluación de los daños económicos apenas comienza y se estiman en cientos de millones de dólares.

Mientras Hong Kong inicia su recuperación, el foco de la noticia permanece en el dolor de Taiwán, que llora una pérdida humana irreparable. El supertifón Ragasa se aleja ahora hacia el sur de China, pero su paso por la región quedará grabado como un recordatorio brutal del poder destructivo del clima en un mundo cada vez más propenso a eventos extremos.