Miércoles, 14 de enero de 2026

«Tras las inundaciones, México busca a decenas de desaparecidos: crece la presión por respuestas y fondos»

A una semana de las inundaciones que arrasaron el centro y oriente de México, hay al menos 66 muertos y 75 desaparecidos. Poza Rica y la sierra de Hidalgo siguen incomunicadas. Se reaviva el debate por la desaparición del Fonden y los recursos para la reconstrucción.

Las lluvias extraordinarias que azotaron el centro y oriente del país dejaron un saldo trágico y una agenda política encendida: al menos 66 fallecidos, 75 personas desaparecidas y cerca de 100 mil hogares afectados, con Poza Rica (Veracruz) como emblema del desastre y comunidades serranas de Hidalgo aún incomunicadas. La emergencia reabrió el debate sobre la eliminación del Fonden y la suficiencia de los recursos actuales para la respuesta y la reconstrucción.

Lo más reciente en territorio: rescates, lodo y colonias bajo el agua

Una semana después, calles anegadas, montañas de escombros y olor a descomposición siguen marcando a ciudades como Poza Rica, mientras brigadas militares, rescatistas y voluntarios avanzan entre lodo espeso para retirar desperdicios y buscar a personas reportadas como no localizadas. Casi 200 localidades —principalmente en zonas montañosas de Hidalgo— permanecen de difícil acceso por deslaves y nubosidad que impide vuelos de helicóptero.

Los municipios más golpeados se ubican en Veracruz, Hidalgo y San Luis Potosí, con afectaciones también en Puebla y Querétaro por desbordes de ríos, cortes carreteros y caída de taludes. El conteo preliminar de daños habitacionales y de infraestructura avanza lentamente por la interrupción de caminos y energía.

¿Qué pasó? La “tormenta perfecta” en plena temporada de lluvias

El episodio se desencadenó por la convergencia de dos sistemas tropicales y frentes de dirección opuesta que alimentaron lluvias torrenciales sobre cuencas ya saturadas. El agua reventó ríos, anegó ciudades y provocó deslaves en laderas inestables. El gobierno federal reconoció fallas en las alertas tempranas y la necesidad de revisar protocolos y mantenimientos de cauces una vez controlada la emergencia.

Búsqueda y cifras: 66 muertos, 75 desaparecidos

El último corte de autoridades y agencias confirma al menos 66 decesos y 75 personas desaparecidas. Además, alrededor de 100 mil viviendas sufrieron daños de distinta gravedad, desde pérdida total hasta afectaciones por agua y lodo. La exigencia social crece: familias piden acelerar las búsquedas, normalizar la electricidad y garantizar agua potable, espacios de albergue y atención sanitaria ante riesgos por enfermedades hídricas.

“¿Y los recursos?” El retorno del debate: Fonden vs. partidas directas

La tragedia reabrió un viejo expediente: la desaparición del Fonden (Fondo de Desastres Naturales). Críticos aseguran que su eliminación complicó la fluidez del financiamiento; el gobierno sostiene que hoy existe una bolsa presupuestal más ágil y sin intermediarios, y que el fideicomiso arrastraba burocracia y opacidad. Para 2025, la administración federal refiere una bolsa de 19 mil millones de pesos para emergencias, de los cuales 3 mil millones ya se han ejercido en contingencias recientes.

La presidenta Claudia Sheinbaum defendió el esquema actual de partidas directas, argumentando que el Fonden fue eliminado por ineficiencias y presuntos malos manejos; prometió que no faltarán recursos para la atención y reconstrucción. Especialistas y oposición piden reglas claras de operación, padrones auditables y evaluaciones independientes del gasto.

Los focos rojos inmediatos

  • Salud pública: acumulación de residuos, agua estancada y posible presencia de cadáveres elevan riesgos de diarreas, dengue y leptospirosis; urge saneamiento y cloración.
  • Albergues: necesidades críticas en colchonetas, filtros de agua, alimentos no perecederos y pañales; se requiere fortalecer la logística de distribución en zonas aisladas.
  • Energía y vías: líneas caídas y carreteras fracturadas dificultan la llegada de maquinaria y brigadas; prioridad: corredores logísticos para restablecer cadenas de suministro.
  • Diques y presas: monitoreo permanente por niveles elevados y suelos saturados en cuencas del Golfo.

¿Qué viene? Del lodo a la reconstrucción

  1. Fase de limpieza acelerada: retiro de escombros y dragado selectivo en puntos críticos para reducir estancamientos. 2) Censos casa por casa con padrones abiertos y trazabilidad de apoyos. 3) Recuperación de servicios básicos (agua, luz, salud). 4) Rehabilitación de escuelas y clínicas. 5) Obras de mitigación: bordos, encauzamientos, reforestación de riberas y alertas tempranas con sensores de nivel y sirenas comunitarias. El gobierno delineó una respuesta inspirada en esquemas aplicados tras Otis, con énfasis en apoyos directos a vivienda e infraestructura pública.

La política en el ojo del huracán

La emergencia es una prueba temprana para el nuevo gobierno federal: analistas y oposición cuestionan la preparación y velocidad del despliegue, mientras el Ejecutivo subraya que los recursos existen y que la prioridad es salvar vidas y reconstruir. El pulso público gira en torno a transparencia, tiempos de entrega y prevención de cara al resto de la temporada de lluvias.

Mapa rápido de afectaciones

  • Veracruz (Poza Rica y norte del estado): colonias enteras bajo agua, pérdidas totales de menaje y comercios, daños en vialidades.
  • Hidalgo (sierra y cuencas): caminos bloqueados, comunidades aisladas y difícil acceso aéreo por nubosidad.
  • San Luis Potosí, Puebla y Querétaro: anegamientos, deslaves focalizados y cortes en rutas estatales.

Preguntas clave

¿Cuántas personas siguen desaparecidas?
El corte más reciente apunta a 75 no localizadas; la cifra puede variar conforme avancen los hallazgos y la verificación de reportes.

¿Hay recursos suficientes para la emergencia sin Fonden?
El gobierno afirma que sí, con 19 mil millones de pesos programados para emergencias y 3 mil millones ya movilizados; críticos piden reglas de operación claras, auditorías y cronogramas públicos de ejecución.

¿Cuándo se normalizarán los servicios?
Depende del restablecimiento de caminos y energía. En zonas serranas podría tardar más por deslaves y lluvias persistentes.