La purga militar de China alcanzó un nuevo capítulo este fin de semana: el presidente Xi Jinping ascendió el viernes 3 de julio de 2026 a dos altos oficiales al rango de general, en una ceremonia que dejó al descubierto hasta qué punto la campaña anticorrupción del líder chino ha vaciado la cúpula del Ejército Popular de Liberación (EPL). El órgano supremo que dirige a las fuerzas armadas más numerosas del mundo, la Comisión Militar Central (CMC), quedó reducido a apenas dos miembros funcionales de los siete que debería tener.
Xi, que además de jefe de Estado y del Partido Comunista preside personalmente la CMC, entregó las órdenes de ascenso a Zhang Shuguang, un veterano investigador anticorrupción que ahora encabeza el organismo encargado de depurar a la propia comisión, y a Wang Gang, comandante de la Fuerza Aérea del EPL. La escena, difundida por la prensa oficial china, fue interpretada por analistas como el preludio de una reorganización mayor en la conducción castrense de la segunda potencia militar del planeta.
El dato más revelador no fueron los ascensos, sino la aritmética que quedó detrás: de los siete asientos que integran la Comisión Militar Central, hoy solo dos están ocupados por dirigentes en funciones. Uno es el propio Xi Jinping como presidente; el otro, el vicepresidente Zhang Shengmin. Los demás cargos han sido barridos por una ola de investigaciones que no se detiene desde 2023.

Una purga que llegó hasta la segunda figura del Ejército
La depuración impulsada por Xi ha derribado a nombres que él mismo había encumbrado. En octubre de 2025, el Ministerio de Defensa anunció la expulsión del Partido y de las fuerzas armadas de nueve generales, entre ellos He Weidong, vicepresidente de la CMC y miembro del Politburó, y Miao Hua, director del poderoso Departamento de Trabajo Político, el aparato encargado de la lealtad ideológica de la tropa. He Weidong era, en la práctica, la segunda figura del Ejército chino y un histórico allegado de Xi, lo que dio a su caída una carga simbólica enorme.
La lista de caídos se remonta a años atrás e incluye a antiguos ministros de Defensa como Li Shangfu, defenestrado en 2023, y a jefes de la Fuerza de Cohetes, la rama que controla el arsenal de misiles nucleares y convencionales del país. Según los especialistas, más que una simple cruzada contra el enriquecimiento ilícito, el patrón revela una campaña de lealtad: garantizar que ningún mando conserve autonomía frente al Partido y su líder.
Como muestra de esa lógica, oficiales de alto rango fueron enviados a un programa especial en la Universidad de Defensa Nacional de Pekín, donde estudiaron el pensamiento político de Xi Jinping, vieron documentales de advertencia sobre la corrupción militar y recitaron su juramento partidario. El mensaje que el propio Xi transmitió a los delegados militares fue explícito: no puede haber en el Ejército «absolutamente nadie» que albergue deslealtad hacia el Partido.
Por qué importa: modernización, el Pacífico y Taiwán
La paradoja es evidente. Xi ordena una limpieza sin precedentes justo cuando exige acelerar la modernización del EPL para 2027, año en que se cumple el centenario de la fundación del Ejército y que Washington vigila como posible ventana para una ofensiva sobre Taiwán. Beijing reclama la isla como parte de su territorio y no descarta el uso de la fuerza para anexarla.
Que la máxima instancia de mando militar opere con solo dos miembros plenos plantea preguntas de fondo sobre la cadena de decisiones en un eventual conflicto. Para varios observadores, la depuración fortalece el control político de Xi en el corto plazo, pero introduce incertidumbre operativa y podría estar minando la moral y la cohesión de los cuadros superiores. La nueva composición completa de la comisión, según la prensa internacional, no se anunciaría hasta el otoño de 2027.

El ángulo latinoamericano: un socio militar cada vez más cercano
Para México y América Latina, lo que ocurre dentro del alto mando chino no es un asunto lejano. China es hoy el principal socio comercial de Sudamérica y ha superado a Estados Unidos en volumen de intercambio con buena parte de la región. En mayo de 2025, Xi anunció en Pekín una línea de crédito de 9,000 millones de dólares para países de América Latina y el Caribe, y su tercer documento de política regional incorporó por primera vez una agenda de seguridad más ambiciosa.
Ese acercamiento se traduce en hechos concretos que redibujan el mapa del Pacífico:
- Megapuerto de Chancay (Perú): inaugurado por Xi y la presidenta Dina Boluarte en noviembre de 2024, recorta cerca de un tercio el tiempo de envío a través del Pacífico y reduce hasta 20% los costos logísticos.
- Presencia naval: Beijing ha propuesto desplegar de forma periódica buques de guerra chinos en aguas latinoamericanas, un giro que preocupa al Pentágono.
- Cooperación militar y policial: la agenda oficial china con la región ya incluye entrenamiento, venta de equipo y colaboración en seguridad.
- Inversiones estratégicas: energía, infraestructura, minería y tecnología espacial, con firmas estatales chinas como protagonistas.
En ese contexto, un EPL más disciplinado y leal a Xi —pero también sacudido por purgas internas— es una variable que gobiernos de la región, incluido el de México, seguirán de cerca. La proyección de poder de China en el Pacífico y su creciente huella en el hemisferio occidental dependen, en última instancia, de la solidez de una cúpula militar que hoy luce inusualmente reducida.
Preguntas frecuentes
¿A quiénes ascendió Xi Jinping y cuándo?
El viernes 3 de julio de 2026, Xi Jinping ascendió al rango de general a Zhang Shuguang, veterano investigador anticorrupción que dirige el organismo de control interno de la Comisión Militar Central, y a Wang Gang, comandante de la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación. Ambos figuran como candidatos a ocupar sillas vacantes en la propia comisión.
¿Por qué la cúpula militar china tiene solo dos miembros?
La Comisión Militar Central debe tener siete integrantes, pero las purgas anticorrupción iniciadas en 2023 removieron a la mayoría, incluidos dos vicepresidentes y el general de más alto rango. Hoy solo permanecen en funciones el presidente Xi Jinping y el vicepresidente Zhang Shengmin.
¿Cómo afecta esto a México y América Latina?
China es el mayor socio comercial de Sudamérica, financia infraestructura clave como el puerto de Chancay en Perú y ha ampliado su cooperación en seguridad con la región. Un mando militar chino consolidado bajo el control de Xi refuerza su capacidad de proyectar influencia económica y estratégica en el Pacífico y el hemisferio, algo que México y otros países monitorean con atención.
Conclusión
Los ascensos de Zhang Shuguang y Wang Gang confirman que la purga militar de China sigue en marcha y que Xi Jinping prioriza la lealtad absoluta por encima de la estabilidad institucional del alto mando. Con la Comisión Militar Central operando a un tercio de su capacidad y el horizonte de 2027 sobre la mesa, la evolución del Ejército chino será una de las claves geopolíticas del año, con efectos que llegan hasta las costas de América Latina.











