La guerra de drones en Rusia alcanzó este lunes 29 de junio de 2026 uno de sus puntos más críticos: enjambres de drones ucranianos de largo alcance volvieron a incendiar refinerías de petróleo en territorio ruso, mientras el presidente Vladímir Putin admitió por primera vez una escasez de combustible en varias regiones y rechazó de plano la propuesta de Kiev de limitar mutuamente los ataques a distancia. El resultado es una de las crisis energéticas internas más graves que enfrenta Moscú en años, con consecuencias que se sienten en los mercados globales del crudo y, por extensión, en el bolsillo de los mexicanos.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó que durante la madrugada sus fuerzas golpearon las refinerías de Slavyansk-na-Kubani, en la región de Krasnodar (a unos 300 kilómetros del frente), y de Yaroslavl, a cerca de 700 kilómetros de la línea de contacto. En Slavyansk los restos de drones derribados provocaron un incendio que dejó al menos un muerto, según las autoridades rusas.

Por qué la guerra de drones en Rusia cambió el equilibrio del conflicto
Lo que comenzó como ataques aislados se ha convertido en una campaña sistemática. Desde marzo, más de dos docenas de ataques ucranianos han impactado refinerías rusas, incluyendo ocho de las diez más grandes del país. Según estimaciones de Reuters citadas por analistas del sector, hacia principios de junio cerca de 2.14 millones de barriles diarios de capacidad de refinación —aproximadamente un tercio del total nacional— estaban fuera de servicio por los daños acumulados.
El golpe es estratégico: a diferencia de los campos petroleros, las refinerías son instalaciones complejas, caras y difíciles de reparar, y muchas dependen de tecnología occidental ahora bloqueada por las sanciones. Kiev ha apostado por esta «estrategia de golpe profundo» precisamente porque erosiona la maquinaria que financia la guerra y abastece de combustible al frente.
Putin admite la escasez y rechaza una tregua de ataques
En una entrevista con la televisión estatal rusa difundida el domingo, Putin reconoció que el país atraviesa «un período difícil» y que existe «cierto déficit» de combustible en varias regiones, aunque insistió en que la situación está bajo control. Es la primera vez que el Kremlin admite públicamente el problema.
Las medidas de emergencia confirman la gravedad: en la región siberiana de Irkutsk se impuso un límite de 50 litros por vehículo al día en gasolineras estatales de Rosneft, y Moscú ha prohibido la exportación de gasolina hasta el 31 de julio y de combustible de aviación hasta el 30 de noviembre, para garantizar el abasto interno.
Pese a ello, Putin rechazó la propuesta de Zelenski de detener mutuamente los ataques de largo alcance. «Está claro por qué se hace esta propuesta: nuestros contraataques en profundidad sobre territorio ucraniano son mucho más fuertes, tienen mayor impacto y son, francamente, más destructivos», dijo el mandatario, dejando claro que Moscú no planea ceder.
La advertencia de Zelenski
Por su parte, el líder ucraniano endureció su retórica tras los bombardeos rusos sobre Kiev de los últimos días, que dejaron varios muertos. «No queríamos esta guerra, nunca la quisimos, y todos lo saben», afirmó Zelenski, antes de lanzar una advertencia directa: «si Ucrania arde, tu Moscú arderá».
Qué significa para los mercados globales y para México
La paradoja energética de 2026 es notable: aunque los ataques ucranianos han reducido el volumen físico de las exportaciones rusas de crudo, el alza de los precios internacionales —impulsada también por la tensión en Medio Oriente— ha más que compensado esa pérdida de ingresos para el Kremlin. Este lunes, el Brent cotizaba alrededor de los 73-74 dólares por barril y el WTI estadounidense cerca de los 70.85 dólares.
Para México, el efecto llega por dos vías:
- Precio de la mezcla mexicana: un mercado petrolero tenso y volátil sostiene los ingresos por exportación de Pemex, pero también encarece los insumos y la importación de combustibles.
- Gasolina al consumidor: el gobierno federal mantiene la estrategia de estabilización de precios, con la gasolina regular en torno a los 24 pesos por litro y un esquema de estímulos al IEPS que amortigua los choques externos para las familias.
- Inflación y logística: cualquier nuevo salto del crudo presiona los costos de transporte y, en consecuencia, los precios de los alimentos y bienes básicos.
Organismos como el Banco Mundial proyectan para 2026 los precios de la energía más altos desde la invasión de 2022, con un Brent que podría promediar cerca de 86 dólares por barril si los conflictos no se desescalan. En ese tablero, la guerra de drones sobre las refinerías rusas se ha convertido en un factor de riesgo permanente para la economía global.

Preguntas frecuentes
¿Cuánta capacidad de refinación rusa han dañado los drones ucranianos?
Según estimaciones de Reuters y analistas del sector citadas a inicios de junio de 2026, alrededor de 2.14 millones de barriles diarios —cerca de un tercio de la capacidad total de Rusia— quedaron fuera de servicio por los ataques acumulados, que han golpeado ocho de las diez mayores refinerías del país.
¿Por qué Putin rechaza limitar los ataques de largo alcance?
Putin argumentó que los contraataques rusos en profundidad sobre Ucrania son «más fuertes» y «más destructivos», por lo que considera que una tregua de ataques a distancia beneficiaría sobre todo a Kiev. Por eso descartó la propuesta de Zelenski y reiteró que Moscú continuará la guerra.
¿Cómo afecta esto al precio de la gasolina en México?
De forma indirecta. Los ataques tensan el mercado del crudo y elevan los precios internacionales. En México, el gobierno aplica estímulos al IEPS y una estrategia de estabilización para mantener la gasolina regular en torno a los 24 pesos por litro, pero un crudo más caro presiona las finanzas públicas y la inflación de mediano plazo.
Conclusión
La guerra de drones en Rusia ha abierto un nuevo frente decisivo: el energético. Con un tercio de su capacidad de refinación golpeada, racionamiento de combustible y un Putin que admite las grietas pero rechaza ceder, el conflicto entra en una fase de desgaste mutuo cuyo impacto rebasa las fronteras de Ucrania y Rusia. Para México y América Latina, el mensaje es claro: mientras el petróleo siga en la mira de los drones, la estabilidad de los precios y de la economía global seguirá pendiendo de un hilo. Fuentes: Al Jazeera, PBS News y CBS News.











