El regreso más esperado por varias generaciones ya está aquí. Después de años de espera, Toy Story 5 llega a las salas de cine y lo hace con una premisa que dará de qué hablar: por primera vez, los juguetes de Andy y Bonnie no se enfrentan a otro juguete… sino a la tecnología. La película desembarca en Latinoamérica el jueves 18 de junio de 2026 —un día antes que en Estados Unidos— y promete reventar la taquilla del verano.
Woody y Buzz, contra una rival inesperada
La trama retoma la historia un buen tiempo después de Toy Story 4. Bonnie ya tiene ocho años y, como toda niña de su edad en plena era digital, está más interesada en mantenerse conectada con sus amigos que en jugar con sus muñecos de siempre. Preocupados por verla menos enganchada, sus padres le regalan una tableta inteligente con forma de rana llamada Lilypad (con la voz de Greta Lee). Y ahí empieza el problema.
Lilypad parece simpática al principio, pero poco a poco siembra una idea peligrosa en la cabeza de Bonnie: que ya está creciendo y que sus juguetes pertenecen al pasado. Para Woody, Buzz, Jessie y el resto de la pandilla, es la amenaza más existencial a la que se han enfrentado jamás. No se trata de perderse en una guardería o de quedar olvidados en un clóset: se trata de ser reemplazados por una pantalla.

Las voces de siempre, una historia muy actual
La buena noticia para los nostálgicos es que el elenco original responde al llamado. Tom Hanks vuelve como Woody, Tim Allen como Buzz Lightyear y Joan Cusack como Jessie. De hecho, es Jessie quien vuelve a contactar a Woody para pedirle ayuda: el vaquero, alejado del grupo desde el final de la cuarta entrega, regresa para reunirse con sus viejos amigos en el momento en que más lo necesitan.
Detrás de la aventura late un mensaje que cualquier padre, madre o hijo reconocerá al instante: ¿qué pasa cuando los dispositivos empiezan a ocupar el lugar del juego, de la imaginación y de los vínculos de toda la vida? Pixar toma uno de los grandes debates de nuestra época y lo cuenta, como sabe hacerlo, a través de unos juguetes que siguen sintiéndose más humanos que muchos personajes de carne y hueso.
Por qué será uno de los estrenos del verano
Hay pocas franquicias capaces de juntar en una misma sala a niños que descubren la historia por primera vez y a adultos que crecieron con Woody y Buzz desde 1995. Toy Story 5 apunta exactamente a eso: una experiencia intergeneracional que mezcla la nostalgia de los millennials con la frescura visual que Pixar sigue puliendo película tras película.

Los expertos en taquilla ya la colocan entre las grandes favoritas para dominar la cartelera de junio y arrastrar a familias completas a los complejos. Habrá quien vaya por los recuerdos, quien vaya por sus hijos y quien vaya, simplemente, porque la pregunta que plantea la película pega demasiado cerca de casa.
El consejo es sencillo: lleve pañuelos. Si algo ha demostrado esta saga a lo largo de tres décadas, es que es capaz de hacer llorar a una sala entera con un par de juguetes y una buena despedida. Y todo indica que Toy Story 5 no será la excepción.











