China dio este viernes un salto en la carrera espacial al recuperar por primera vez el propulsor de un cohete orbital, una hazaña que hasta ahora solo había logrado Estados Unidos. Según medios estatales chinos, el cohete Long March 10B despegó del Sitio de Lanzamiento Espacial Comercial de Hainan, en el sur del país, alrededor de las 12:15 hora local (04:15 GMT), colocó un satélite en órbita y devolvió su primera etapa a una plataforma flotante en el mar.
La maniobra convierte a China en el segundo país del mundo capaz de recuperar un propulsor de clase orbital, un terreno que hasta ahora ocupaban únicamente las empresas estadounidenses SpaceX y Blue Origin. De acuerdo con la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China (CASC), operadora estatal del lanzamiento, se trata además de la primera recuperación marítima de un propulsor en la historia del programa chino.
Cómo fue el aterrizaje en el mar
A diferencia del Falcon 9 de SpaceX, que desciende de forma autónoma sobre patas de aterrizaje en tierra o en una barcaza, el propulsor chino fue atrapado por una red. Cerca de seis minutos después de separarse de la etapa superior, la primera etapa regresó de manera controlada y quedó sujeta por un sistema de ganchos y una malla tensada instalada en un buque de recuperación llamado Linghang Zhe («navegante»), en aguas frente a Hainan.
Según la cadena estatal CGTN, es la primera vez en el mundo que un cohete portador se recupera con un sistema de red, y la primera recuperación en el mar de un propulsor chino. La primera etapa del Long March 10B integra siete motores YF-100K de queroseno y oxígeno líquido que generan cerca de 890 toneladas de empuje, con una capacidad de al menos 16 toneladas a órbita baja, de acuerdo con el medio especializado SpaceNews, que reportó también el primer vuelo de un motor de metano y oxígeno líquido en la etapa superior.

El lanzamiento no fue una simple prueba: el cohete llevaba una carga real, un satélite que, según los reportes, alcanzó su órbita prevista. En febrero de 2026, China ya había ensayado un descenso controlado con amerizaje del Long March 10A, pero esta es la primera vez que combina la puesta en órbita de un satélite con la recuperación intacta del propulsor, un paso que los especialistas consideran mucho más difícil.
La disputa con SpaceX por el negocio del espacio
El avance tiene una dimensión económica evidente. La reutilización de cohetes es la tecnología que permitió a SpaceX abaratar los lanzamientos y disparar su ritmo hasta cerca de 150 vuelos anuales con propulsores reusables, dominando el mercado global de puesta en órbita de satélites. Que China logre replicar esa capacidad amenaza con abrir una competencia de precios en un sector estratégico tanto para la exploración como para el despliegue de constelaciones de comunicaciones e imágenes.
El entusiasmo se reflejó de inmediato en las bolsas chinas: acciones del sector como China Spacesat y China Satellite Communications treparon 10 por ciento, el límite diario permitido, según datos de mercado citados por la prensa financiera. La CASC adelantó que planea volver a volar esta misma primera etapa antes de que termine 2026, un paso clave para demostrar reutilización real y no solo recuperación.
El logro se inscribe en una rivalidad de fondo entre Washington y Pekín por el dominio del espacio, que abarca desde las constelaciones de satélites hasta los planes para regresar astronautas a la Luna. Reducir el costo de cada lanzamiento es la pieza que puede inclinar esa competencia.
Qué sigue
El equipo de desarrollo del Long March 10B «continuará optimizando el desempeño del cohete y acelerando la actualización iterativa de la tecnología de cohetes reutilizables», citó la prensa estatal. China trabaja además en versiones tripulables de la familia Long March 10 con miras a llevar astronautas a la Luna, por lo que abaratar el acceso al espacio es parte central de sus ambiciones para la próxima década.

Por qué mirar esto desde México
Aunque ocurre a miles de kilómetros, la carrera por lanzamientos más baratos toca de cerca a México, un país que depende de satélites para llevar conectividad e imágenes a zonas remotas y que no cuenta con capacidad propia para poner cargas en órbita. Hoy, el internet satelital que más crece en el territorio es Starlink, de SpaceX, que a finales de 2025 recortó sus precios en el país, según reportó Infobae. La irrupción a futuro de un competidor chino con costos de lanzamiento más bajos podría presionar tarifas y ampliar las opciones disponibles para el mercado mexicano.
El episodio también recuerda la posición delicada de México en la rivalidad tecnológica entre Washington y Pekín. Universidades e instituciones mexicanas han enviado pequeños satélites al espacio a bordo de cohetes estadounidenses, y la Agencia Espacial Mexicana ha buscado impulsar proyectos nacionales con presupuestos acotados. Un mercado de lanzamientos más competido —con dos potencias empujando la reutilización— podría, a mediano plazo, abaratar el boleto de México al espacio, aunque también lo obligue a decidir con qué socios conviene volar en un tablero geopolítico cada vez más tenso.
Preguntas frecuentes
¿Qué logró China el 10 de julio de 2026?
Recuperó por primera vez la primera etapa de un cohete orbital, el Long March 10B, que fue atrapada por un sistema de red en una plataforma marítima frente a Hainan tras poner un satélite en órbita.
¿Por qué es relevante frente a SpaceX?
La reutilización abarata los lanzamientos; con este avance China se convierte en el segundo país que recupera un propulsor orbital, tras Estados Unidos, y empieza a disputar el mercado que domina SpaceX.
¿Cómo puede afectar a México?
México depende de lanzadores extranjeros y de servicios como Starlink; más competencia en cohetes reutilizables podría reducir a futuro los costos de conectividad satelital y de acceso al espacio.
Fuentes
- China reports reusable rocket breakthrough as it vies to catch up with the US — CNN
- China becomes second country to recover orbital booster with Long March 10B — SpaceNews
- Making history! China lands rocket during an orbital launch for 1st time ever — Space.com
Créditos de imagen: Shujianyang (CC0); SpaceX Photos (CC0); Uwe W. (CC BY-SA 3.0 de). Vía Wikimedia Commons.





Deja un comentario