La actividad industrial de México volvió a terreno negativo. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó este viernes que la producción industrial del país cayó 0.7% en mayo frente al mismo mes de 2025, un dato que suma una nueva señal de debilidad a una economía que arrancó el año con el pie izquierdo. El retroceso, medido por el Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI), estuvo impulsado por las caídas en manufacturas, construcción y en el sector de energía, agua y gas, según el organismo.
La cifra confirma que el motor productivo del país no logra despegar. De acuerdo con el Inegi, el único de los cuatro grandes sectores que avanzó a tasa anual fue la minería, mientras que las manufacturas —el corazón exportador de la economía mexicana— hilaron otro mes en rojo.

Un mayo en rojo para casi toda la industria
El desglose por sectores publicado por el Inegi muestra un panorama generalizado de contracción en la comparación anual de mayo:
- Manufacturas: -1.5%, el componente que más pesó en la caída general.
- Energía, agua y gas: -0.9%.
- Construcción: -0.3%.
- Minería: +3.9%, único sector con avance.
En la comparación mensual, con cifras desestacionalizadas, el IMAI descendió 0.8% respecto a abril. Ahí el mayor golpe lo dio la construcción, con una caída de 3.7% en un solo mes, seguida por energía, agua y gas (-0.5%), en tanto que manufacturas y minería retrocedieron 0.1% cada una. La lectura mensual, que suele anticipar la tendencia de corto plazo, apunta a que el freno se profundizó al cierre de la primavera.
El acumulado del año también apunta a la baja
Más allá del dato puntual de mayo, la fotografía del año confirma el estancamiento. Entre enero y mayo, la actividad industrial se contrajo 0.4% frente al mismo periodo de 2025, según el Inegi. El resultado se explica por los descensos en manufacturas (-1.5%) y en energía, agua y gas (-0.4%), que no alcanzaron a ser compensados por los avances de la minería (+3%) y la construcción (+1.6%) en el acumulado.

El reporte se suma a un arranque de año flojo para la economía mexicana. El propio Inegi había reportado una caída del Producto Interno Bruto de 0.6% en el primer trimestre de 2026, luego de que la economía cerrara 2025 con un crecimiento de apenas 0.6%. Con la industria sin tracción, los pronósticos de un año de bajo dinamismo ganan peso entre analistas.
El contraste con el peso fuerte
El dato industrial llega en una semana en la que el peso mexicano ha acaparado los reflectores por su fortaleza frente al dólar, apoyado en la distensión geopolítica en Medio Oriente y en el debilitamiento de la divisa estadounidense. Esa aparente calma financiera, sin embargo, convive con una economía real que se enfría: mientras los mercados celebran a la moneda, las fábricas producen menos.
La debilidad manufacturera no ocurre en el vacío. La política arancelaria del gobierno de Donald Trump y la incertidumbre sobre el futuro del T-MEC mantienen bajo presión a las cadenas de suministro que integran a México con Estados Unidos, un factor que golpea de lleno al sector exportador. Esta misma semana, la industria automotriz volvió a encender las alarmas: Toyota confirmó que trasladará gradualmente la producción de su camioneta Tacoma desde su planta de Tijuana, Baja California, hacia San Antonio, Texas, en el marco de una inversión multimillonaria. El presidente estadounidense atribuyó abiertamente la decisión a sus aranceles.
Por qué importa para el bolsillo
La industria, y en particular las manufacturas, es una de las principales fuentes de empleo formal y de divisas del país. Cuando la producción se contrae de forma sostenida, el efecto tiende a filtrarse hacia la creación de plazas y la inversión. De hecho, la generación de empleo formal ya venía mostrando su ritmo más débil en años, y la cautela de los inversionistas extranjeros ante el ruido comercial ha enfriado el impulso que el nearshoring dio a México en trienios anteriores.
Para las familias, el enfriamiento industrial se cruza además con otra paradoja del peso fuerte: aunque las remesas siguen creciendo en dólares, en pesos rinden menos, lo que reduce el poder de compra de los hogares que dependen de esos envíos. Es la otra cara de una moneda apreciada que, si bien contiene la inflación importada, también resta competitividad a lo que México produce y vende al exterior.
Qué sigue
Con la industria en números rojos y el PIB del primer trimestre en contracción, la atención se traslada a las próximas decisiones de política monetaria del Banco de México y a la evolución de la negociación comercial con Estados Unidos. La combinación de un peso fuerte, tasas todavía elevadas y una demanda externa golpeada por los aranceles dibuja un escenario complejo para la segunda mitad del año. El reporte de este viernes, más que un tropiezo aislado, refuerza la idea de que 2026 será un año de crecimiento magro para la mayor economía de habla hispana.
Fuentes
- La producción industrial de México cae en mayo un 0,7 % en tasa interanual (Infobae / EFE)
- La producción industrial de México cae en mayo un 0.7% en tasa interanual (Forbes México)
- Boletín Indicador Mensual de la Actividad Industrial, mayo 2026 (Inegi)
Créditos de imagen: Marek Ślusarczyk (Tupungato) Photo portfolio (CC BY 3.0); 臺中市政府新聞局 (Attribution); Gobierno de México (Public domain). Vía Wikimedia Commons.





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