Levantarse del suelo sin apoyar las manos parece un gesto trivial, pero puede decir mucho sobre la salud. Un estudio publicado en 2025 en la revista European Journal of Preventive Cardiology encontró que el desempeño en la prueba de sentarse y levantarse del piso se asocia con el riesgo de morir en los años siguientes, sobre todo por causas cardiovasculares. No es una bola de cristal, pero sí un espejo barato y rápido de la aptitud física que se va perdiendo con la edad.
Qué encontró el estudio
El equipo, encabezado por el médico brasileño Claudio Gil Araújo, de la clínica CLINIMEX en Río de Janeiro, siguió a 4,282 adultos de entre 46 y 75 años durante una mediana de 12 años. A cada persona se le pidió sentarse en el piso y volver a ponerse de pie con la menor ayuda posible. Quienes obtuvieron la calificación más baja tuvieron entre tres y seis veces más riesgo de fallecer que quienes lograron el desempeño perfecto.
Las cifras son elocuentes: entre las personas con menor puntaje murió 42% durante el seguimiento, frente a apenas 3.7% de quienes hicieron la prueba a la perfección. Tras ajustar por edad, sexo, índice de masa corporal y otras variables clínicas, el riesgo de muerte por causas cardiovasculares fue alrededor de seis veces mayor en el grupo con peor resultado.

En qué consiste
La mecánica es simple. Desde de pie, la persona baja hasta quedar sentada en el suelo y luego se levanta, idealmente sin usar las manos, los antebrazos, las rodillas ni un apoyo lateral. Se parte de cinco puntos para bajar y cinco para subir: diez en total.
Cómo se califica
- Se resta un punto por cada apoyo que se necesite: una mano, un antebrazo, una rodilla o sostenerse de un mueble.
- Se resta medio punto si el movimiento se hace con tambaleo o desequilibrio evidente.
- La nota final va de 0 a 10; los autores ubican el mayor riesgo en puntajes iguales o menores a 4.
Lo valioso es lo que mide sin aparatos: fuerza muscular, flexibilidad, equilibrio y composición corporal. Es decir, la parte de la condición física que no depende del corazón y los pulmones, sino de los músculos y las articulaciones. Esa aptitud «no aeróbica» suele pasar desapercibida en las revisiones médicas de rutina.
Por qué importa para México
El país envejece rápido. De acuerdo con el INEGI, las personas de 60 años o más ya suman más de 15 millones y su proporción seguirá creciendo. A la par, el sedentarismo y las enfermedades del corazón encabezan las causas de muerte en el país. Una evaluación que no cuesta nada y se hace en la sala de la casa puede servir como alerta temprana, sobre todo para quien rara vez pisa un gimnasio o un consultorio.
La caída es otro punto de contacto. Perder fuerza en las piernas y equilibrio es la antesala de las fracturas de cadera, que en adultos mayores se asocian con pérdida de autonomía. Poder bajar y subir del piso con soltura es, en la práctica, un seguro de independencia.

Qué hacer con este dato
El resultado es una señal, no un diagnóstico ni una sentencia. Si sale bajo, la buena noticia es que los componentes que evalúa se pueden entrenar a cualquier edad:
- Fuerza: sentadillas hacia una silla, subir escaleras, cargar las bolsas del mandado y ejercicios con el propio peso dos o tres veces por semana.
- Equilibrio: pararse en un pie mientras te lavas los dientes, caminar en línea recta o prácticas como el taichi y el yoga.
- Flexibilidad: movilidad de cadera y tobillos con estiramientos suaves y sostenidos.
Hazlo con precaución: sobre una superficie firme, con ropa cómoda, cerca de un mueble por si necesitas apoyo y, de preferencia, acompañado. Si tienes problemas de rodilla o cadera, sobrepeso marcado, mareos o una enfermedad del corazón, no fuerces el movimiento.
Los límites del estudio
Conviene leer el hallazgo con cabeza fría. Se trata de una investigación observacional: muestra una asociación, no que mejorar el puntaje, por sí solo, alargue la vida. Además, los participantes acudieron de manera voluntaria a una clínica de medicina del ejercicio en Brasil y la mayoría eran hombres, un perfil que no representa a toda la población. La prueba tampoco sustituye a los estudios del corazón ni a la valoración de un médico.
Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud. Ante dudas sobre tu condición física o cardiovascular, acude con tu médico.
Preguntas frecuentes
¿Qué puntaje se considera bueno?
Un 10 refleja bajar y subir sin ningún apoyo ni desequilibrio. Los autores ubican el mayor riesgo en calificaciones de 4 o menos, aunque cada punto adicional se asoció con un mejor pronóstico.
¿Sirve para personas jóvenes?
La investigación se hizo en adultos de 46 a 75 años. En gente más joven y sana la prueba suele ser fácil, así que aporta menos información; su valor crece con la edad.
¿Puedo mejorar mi resultado?
Sí. La fuerza, el equilibrio y la flexibilidad responden al entrenamiento a cualquier edad. Con semanas de práctica constante muchas personas elevan su calificación.





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