Domingo, 5 de julio de 2026

Sal con potasio: el cambio simple que baja la presión arterial

Sal gruesa y flor de sal, relacionada con la sal de sustitución baja en sodio

La sal con potasio se perfila como uno de los cambios más sencillos y baratos para bajar la presión arterial en casa. Se trata de las llamadas sales de sustitución, en las que una parte del cloruro de sodio (la sal común) se reemplaza por cloruro de potasio. Una nueva declaración de posición de expertos, respaldada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y por uno de los mayores ensayos clínicos realizados hasta la fecha, sostiene que este simple relevo en el salero podría prevenir millones de infartos e ictus cada año.

El planteamiento no es menor para un país como México, donde la hipertensión arterial afecta a casi 3 de cada 10 adultos y es una de las principales causas de infarto, insuficiencia renal y muerte prematura. Y lo más relevante: no exige medicamentos nuevos ni dietas complicadas, sino cambiar el tipo de sal que ya usamos a diario.

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La sal de sustitución típica conserva el sabor salado porque mantiene alrededor del 75% de cloruro de sodio y sustituye cerca del 25% por cloruro de potasio. Ese ajuste ataca dos problemas a la vez: reduce el sodio (que sube la presión) y aumenta el potasio (que ayuda a bajarla), un mineral del que la mayoría de la población consume muy poco.

Cristales de sal en primer plano
Imagen ilustrativa. Las sales de sustitución reemplazan cerca del 25% del sodio por potasio para ayudar a bajar la presión arterial. Foto: Ivar Leidus / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.

Qué dice la evidencia científica

El respaldo más sólido viene del estudio SSaSS (Salt Substitute and Stroke Study), publicado en The New England Journal of Medicine en 2021. Este ensayo aleatorizado siguió durante cinco años a unas 21,000 personas con antecedentes de hipertensión o ictus en zonas rurales de China. Quienes usaron sal de sustitución, en lugar de sal común, tuvieron:

  • 14% menos ictus (accidentes cerebrovasculares).
  • 13% menos eventos cardiovasculares mayores, como infartos.
  • 12% menos muertes por cualquier causa, sin efectos adversos aparentes.

En enero de 2025, el Departamento de Nutrición y Seguridad Alimentaria de la OMS lanzó una guía que recomienda reemplazar la sal de mesa común por sales de sustitución bajas en sodio y enriquecidas con potasio en población adulta general. La OMS calcula que cada año se atribuyen alrededor de 1.9 millones de muertes en el mundo al consumo excesivo de sodio.

A esto se suma una declaración de posición de Hypertension Australia y el National Hypertension Taskforce, publicada el 13 de noviembre de 2025 en la revista Journal of Hypertension. Sus autores describen la sal enriquecida con potasio como «el ingrediente que falta» en las guías de hipertensión. Según su análisis, este tipo de sal reduce la presión arterial sistólica en torno a 4.6 mmHg y la diastólica cerca de 1.6 mmHg, una baja que a nivel poblacional se traduce en menos infartos e ictus.

Por qué importa tanto en México

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut 2021-2024), publicada en Salud Pública de México, la prevalencia de hipertensión en adultos mexicanos es de 29.1%. Aún más preocupante: solo alrededor de 6 de cada 10 personas con hipertensión ya han sido diagnosticadas, y de quienes reciben tratamiento, apenas 6 de cada 10 tienen su presión bajo control. Los propios autores estiman que normalizar la presión arterial de la población podría evitar más de un millón de eventos cardiovasculares en la próxima década.

En este contexto, una intervención barata, disponible en supermercados y que no depende de la disciplina para tomar pastillas a diario resulta especialmente atractiva. La sal de sustitución se usa igual que la sal común, y su sabor es muy parecido.

Medición de la presión arterial con un tensiómetro
Imagen ilustrativa. En México la hipertensión afecta a 29.1% de los adultos, según la Ensanut 2021-2024. Foto: Shixart1985 / Wikimedia Commons, CC BY 2.0.

Cuidado: no es para todos

Aquí está la advertencia clave. El potasio, tan útil para la mayoría, puede ser peligroso para ciertas personas porque los riñones son los encargados de eliminar el exceso. Si no funcionan bien, el potasio se acumula en la sangre (hiperpotasemia o hiperkalemia), lo que puede provocar arritmias graves.

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La declaración de los expertos y la propia OMS coinciden en que no deben usar sal enriquecida con potasio las personas con:

  • Enfermedad renal crónica avanzada o insuficiencia renal.
  • Tratamiento con diuréticos ahorradores de potasio (como la espironolactona).
  • Suplementos de potasio o ciertos fármacos para el corazón y la presión que elevan el potasio, como algunos IECA y ARA II, cuando existe riesgo de hiperpotasemia.
  • Otras condiciones que aumenten el riesgo de niveles altos de potasio en sangre.

Por eso los especialistas piden que estos productos lleven en el empaque una advertencia sobre el riesgo de hiperpotasemia y recomiendan una revisión de la función renal antes de adoptarlos de forma rutinaria en personas con enfermedades crónicas. La regla práctica: si tienes problemas de riñón o tomas medicamentos para la presión o el corazón, consulta a tu médico antes de cambiar de sal.

Qué puedes hacer con esta información

La ciencia es clara en un punto de fondo: consumimos demasiado sodio. La OMS recomienda no superar los 5 gramos de sal (unos 2 gramos de sodio) al día, el equivalente aproximado a una cucharadita. Con o sin sal de sustitución, estos pasos ayudan a cuidar la presión:

  • Reduce la sal al cocinar y prueba la comida antes de volver a salar.
  • Limita ultraprocesados, embutidos, sopas instantáneas y botanas saladas, principales fuentes de sodio oculto.
  • Aumenta el potasio de forma natural con frutas y verduras: plátano, aguacate, jitomate, frijoles, papa, nopal y verduras de hoja verde.
  • Si estás sano y no tienes problemas renales, considera cambiar a una sal de sustitución con potasio como opción adicional.
  • Mide tu presión con regularidad; muchas farmacias en México ofrecen la toma gratuita.

Conviene recordar los límites de la evidencia. El ensayo SSaSS se realizó sobre todo en población rural china con antecedentes cardiovasculares, por lo que el beneficio absoluto puede variar en otros contextos. Aun así, el conjunto de ensayos, revisiones sistemáticas y el aval de la OMS apuntan en la misma dirección.

Preguntas frecuentes

¿La sal con potasio sabe diferente?

El sabor es muy similar al de la sal común, porque conserva alrededor del 75% de cloruro de sodio. Algunas personas perciben un ligero retrogusto metálico o amargo, más notorio en las marcas con mayor contenido de potasio. En la cocina se usa exactamente igual.

¿Dónde puedo comprar sal de sustitución en México?

Se consigue en supermercados y tiendas de autoservicio bajo etiquetas como «sal baja en sodio», «sal light» o «sal con potasio reducida en sodio». Revisa la lista de ingredientes: debe incluir cloruro de potasio junto con el cloruro de sodio.

¿Puede sustituir mis medicamentos para la presión?

No. La sal enriquecida con potasio es una medida complementaria, no un reemplazo del tratamiento médico. Si tomas fármacos para la hipertensión, no los suspendas ni los ajustes por tu cuenta y consulta a tu médico, sobre todo si padeces enfermedad renal.

Conclusión

Cambiar la sal común por una sal enriquecida con potasio es una de las estrategias más sencillas y económicas para ayudar a bajar la presión arterial y reducir infartos e ictus a nivel poblacional, según la OMS y la evidencia más reciente. Sin embargo, no es apta para personas con enfermedad renal o en riesgo de hiperpotasemia. Antes de hacer cambios en tu alimentación o si tienes hipertensión o problemas de riñón, consulta siempre a un profesional de la salud.

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